01/04/2022

Bajar el impacto ambiental en todo tipo de obras

Menos residuos y mayor eficiencia en el uso de los recursos son algunos de los ejes que proponen especialistas en gestión en una nueva Guía Práctica de la Cámara Argentina de la Construcción. La información se organiza en fichas temáticas para simplificar la lectura e ir directamente a los conceptos de interés de cada profesional. 

El plan más ambicioso se empieza a gestar a partir de pequeñas metas alcanzables. Bajar el impacto ambiental en las obras puede centrarse en objetivos simples como reducir la cantidad de residuos y otras acciones orientadas hacia una mayor eficiencia en el uso de recursos.

La Escuela de Gestión de la Cámara Argentina de la Construcción desarrolló una serie de guías de Buenas Prácticas Ambientales para acompañar este proceso. Se puede descargar la versión digital en la Biblioteca Camarco online o retirar sin cargo en la sede de la institución.

La información está organizada en módulos según el tipo de obra: Viviendas Unifamiliares, Obras en la Vía Pública y recomendaciones para las obras en Zonas Extraurbanas.

El primer módulo, de mayor desarrollo, está orientado a las obras residenciales de más de cuatro pisos y organiza la información según la escala, fase o instancia de los trabajos, entorno (urbano, periurbano, etc.) y tipologías.

La información se organiza en fichas temáticas para simplificar la lectura e ir directamente a los conceptos de interés de cada profesional. Los compiladores indican en cada caso la bibliografía completa a la que acudir para ampliar o profundizar contenidos.

Por ejemplo, en prevención de contaminación se exponen objetivos, recursos necesarios y acciones recomendadas para manipulación de sustancias químicas, gestión de residuos o manejo de agua de lluvia.

Paso a paso

En consumo eficiente de recursos apunta, por caso, a un plan de iluminación eficiente, la separación de escombros para reutilizar o la instalación de colectores térmicos para duchas de obra. El impacto hacia vecinos y linderos se aborda desde las fichas de separación de ambientes con generación de polvo y de ruido, y la instalación de pantallas de protección.

En el caso de obras fuera de los centros urbanos, una de las iniciativas considera la posibilidad de separar y preservar tierra negra para jardinería durante los trabajos de movimiento de suelos.

También ofrece información para la señalización de especies vegetales a proteger. Y propone ejecutar cercos de manera tal que desalienten el acopio de materiales, que se apoyen herramientas o se usen los árboles para sentarse.

Con el objeto de minimizar la huella de la obra en el entorno natural, otra recomendación indica preservar los suelos que no intervienen en la obra mediante la delimitación estricta de sectores de acopio. Y calcular las superficies mínimas necesarias para obrador, movimiento y acopio de materiales teniendo en cuenta la accesibilidad de camiones y equipos.

En el módulo dedicado a las obras en la vía pública, las consideraciones se focalizan en acciones de bajo costo y sencilla aplicabilidad.

La preservación de actividades vecinas tiene mayor desarrollo y se detiene en la correcta señalización de desvíos, establecimiento de horarios de ruido, comunicación del desplazamiento transitorio de paradas de colectivos y programas de seguridad e higiene, entre otros. La información se organiza en fichas y planillas para realizar un seguimiento en obra.

Las iniciativas se deben compartir con todo el equipo de trabajo, y requieren motivación.

La información está organizada en módulos según el tipo de obra.

Las consideraciones se focalizan en acciones de bajo costo y sencilla aplicabilidad.

Fuente: Clarín ARQ

Fotos: ESARQ